Cómo pueden ayudar a nuestro planeta las dietas vegetales

La escasez de alimentos probablemente no es un tema en el que pienses constantemente. Sin embargo, para muchas personas en algunas áreas del mundo, contar con alimentos puede ser todo un reto. Según la Organización de Alimentos y Agricultura de las Naciones Unidas, la producción mundial de alimentos necesitará aumentar un estimado de 70% para poder alimentar a todos los que vivan para el año 2050.

Para lograrlo, será necesario duplicar la producción de alimentos al mismo tiempo que se supere la “tormenta perfecta” del rápido crecimiento de la población, además de la reducción per cápita de disponibilidad de tierra, agua y recursos energéticos.

Proteínas vegetales: Una alternativa sensata

Según la Organización de Alimentos y Agricultura de Estados Unidos, criar ganado para tener carne, huevos y leche genera 14.5% de las emisiones globales de gases invernadero, la segunda fuente más grande de emisiones y mayor que todos los transportes combinados.

Además, la Sociedad Americana de Nutrición Clínica establece que la escasez mundial de campos de cultivo, agua dulce y recursos energéticos ya exigen que la mayoría de la gente viva con una dieta vegetal.

Consumir proteínas vegetales es algo que ya se ha generalizado.  Actualmente, más personas entienden que las dietas vegetales no carecen de proteínas; de hecho, las proteínas vegetales, en contraste con las proteínas animales, no contienen colesterol y son relativamente bajas en grasas saturadas. En el 2017, el mercado global de las proteínas vegetales representó $10,500 millones de dólares, y se espera que siga creciendo a una tasa anual de 6.6%.

Desde el punto de vista de la sustentabilidad, las proteínas vegetales y especialmente la soya, son el mejor camino a seguir.

Beneficios clave de la soya para la sustentabilidad

Las ventajas ambientales de las proteínas vegetales son claras. Según el estudio Life Cycle Screening of Animal and Vegetable derived Protein Sources de DuPont:

1. Menos uso de agua

El agua potable es un recurso escaso y la demanda ya ha sobrepasado su disponibilidad en muchas regiones que tienen agricultura. La proteína aislada de soya (ISP) usa mucho menos agua (38 litros por kg de proteína producida) que la de cerdo o de res (más de 1,600 litros de agua por kg).

2. Uso eficiente de la tierra

La proteína aislada de soya requiere 8 m2 de tierra por kg de proteína en comparación con los 1,311 m2 de tierra para la de res.

3. Poca huella de carbono

La proteína aislada de soya crea de ocho a 80 veces menos contaminantes, entre los que están los gases invernadero como el dióxido de carbono y el metano que la de res (2.4 kg en comparación con 178 kg) y otras proteínas animales.

4. Suministro sustentable

Herbalife Nutrition se honra en ser un consumidor importante de proteína de soya. Nuestra soya es suministrada por agricultores autorizados, así como proveedores de la zona central de Estados Unidos. Nuestros asociados cumplen con las principales normas de la industria en cuanto a calidad e integridad. Estamos orgullosos de asociarnos con agricultores como Rob para garantizar que los mejores ingredientes vayan a nuestros productos:

A la altura del reto

Vivimos en una era de retos importantes. Creo que cada generación podría decir lo mismo; sin embargo, la investigación ha demostrado que estamos en un punto crítico en temas como la salud y el medio ambiente.

La seguridad de los alimentos es un tema particular que combina ambos problemas. Como compañía global de nutrición, estamos comprometidos a hacer una contribución positiva.

Desde la investigación y el desarrollo hasta la innovación de productos y mejoras permanentes en nuestra fabricación y cadena de distribución, garantizamos que satisfacemos y sobrepasamos las cambiantes necesidades de los clientes, al mismo tiempo que seguimos comprometidos con la sustentabilidad.

David Pezzullo, Director de Operaciones y Jefe de Personal

David PezzulloDirector de Operaciones y Jefe de Personal

David Pezzullo ha desempeñado una amplia gama de funciones financieras ejecutivas y administrativas, con énfasis en las disciplinas operativas. Antes de su actual puesto, fue Vicepresidente Ejecutivo de Operaciones Mundiales y supervisó todos los aspectos del desarrollo de productos como la cadena de distribución, investigación y desarrollo, aspectos científicos, calidad, fabricación, reglamentación, distribución y logística.